Concentración Permanente por la Justicia Universal

Foto de cabeceta cortesía de cronotopo.com

Manifestación

Concierto Viernes 23 de abril

Concierto despedida de la Concentración Permanente

VIERNES 23 DE ABRIL   17’30

CANTANTES:

Pedro Guerra, Luis Ramiro y Andrés Suárez

ACTORES:

Alberto San Juan, Juan Diego Botto, Raúl Arévalo, Pilar Bardem, Luisa Gavasa, Asunción Balaguer, María Luisa San José, Luis Hostalot, Lucía Álvarez entre otros.

Human Rigths Watch pide que la Unión Europea exprese su oposición a las posibles sanciones contra el juez Garzón

El presidente del Consejo de la Unión Europea, Herman van Rompuy, y los Estados miembros de la UE deberían expresar su preocupación ante el eventual procesamiento y suspensión del juez español Baltasar Garzón por investigar los abusos cometidos durante la dictadura franquista, señaló hoy Human Rights Watch.

Garzón, magistrado de la Audiencia Nacional de España, se enfrenta a la posibilidad de ser procesado e inhabilitado en sus funciones de juez por investigar las presuntas detenciones ilegales y desapariciones forzadas ocurridas en ese país entre 1936 y 1952. Luciano Varela, magistrado instructor del Tribunal Supremo, ha determinado que al ignorar deliberadamente la Ley de Amnistía española de 1977 aplicable a los actos “de intencionalidad política”, Garzón incurrió en un delito de prevaricación.

“Garzón ha hecho esfuerzos para lograr justicia para las víctimas de violaciones de derechos humanos en el exterior, y ahora está siendo castigado por intentar hacer lo mismo en su propio país”, expresó Lotte Leicht, directora de la oficina ante la UE de Human Rights Watch. “La decisión de procesar a Garzón permite que España y Europa sean acusadas de aplicar un doble rasero y socava la credibilidad y efectividad de la UE en la lucha contra la impunidad por delitos graves”.

Se espera que Varela dicte auto de apertura del juicio oral contra Garzón y, como resultado, el Consejo General del Poder Judicial de España evaluara la posibilidad de suspender temporalmente a Garzón de sus funciones.

No obstante, la decisión de Garzón de no aplicar la Ley de Amnistía española tiene sustento tanto en el derecho internacional convencional como consuetudinario, que obliga a los Estados a investigar los delitos internacionales más graves, incluidos los crímenes de lesa humanidad. Las sanciones contra Garzón representan un duro golpe para los familiares de las víctimas de delitos graves cometidos en España, afirmó Human Rights Watch, al igual que también podrían debilitar la credibilidad y la efectividad de la UE en su conjunto a la hora de promover justicia por violaciones a los derechos humanos que se están cometiendo en la actualidad, ya sea en Darfur, en la República Democrática del Congo o en Sri Lanka.

Según el derecho internacional, los gobiernos tienen la obligación de garantizar a las víctimas de violaciones de derechos humanos un acceso equitativo y efectivo a la justicia, así como recursos efectivos —incluido el derecho a la justicia, la verdad y a una reparación adecuada— con posterioridad al abuso. El Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (PIDCP), ratificado por España en 1977 —con anterioridad a la adopción de la Ley de Amnistía— dispone específicamente que los gobiernos tienen la obligación “de garantizar que toda persona cuyos derechos o libertades… hayan sido violados [pueda] interponer un recurso efectivo”.

En 2008, el Comité de Derechos Humanos de la ONU, encargado de supervisar el cumplimiento del PIDCP, instó a España a derogar la Ley de Amnistía de 1977 y a garantizar que los tribunales nacionales no aplicasen plazos de prescripción en los casos de delitos de lesa humanidad. Asimismo, en 2009, el Comité contra la Tortura recomendó que España debería “asegurar que los actos de tortura, que también incluyen las desapariciones forzadas, no sean crímenes sujetos a amnistía” y alentó a España a “continuar intensificando sus esfuerzos para ayudar a las familias de las víctimas a esclarecer la suerte de los desaparecidos, identificarlos y obtener las exhumaciones de sus restos, siempre que sea posible”.

El Tribunal Europeo de Derechos Humanos determinó en 2009 (Ould Dah c. France No. 13113/03, Decisión sobre admisibilidad), como principio general, que las leyes de amnistía son generalmente incompatibles con la obligación de los estados de investigar los actos de tortura o barbarie.

Human Rights Watch es una organización internacional independiente dedicada a la defensa y la protección de los derechos humanos. Más información sobre su actividad en su web

Fuente:hrw.org/es/, 22/04/2010

Discurso de Carlos Jiménez Villarejo en defensa de Baltasar Garzón

Recordamos el discurso pronunciado por el ex-fiscal anticorrupción Carlos Jiménez Villarejo, durante el acto del pasado 13 de abril en la Universidad Complutense.

Las víctimas acudirán también a la Justicia en Berlín

La querella presentada en Buenos Aires por familiares de las víctimas de Franco no será la única iniciativa jurídica que promoverán fuera de España. Los abogados de las asociaciones de memoria histórica preparan una demanda ante los tribunales de Alemania reclamando una reparación por la responsabilidad de las empresas y autoridades alemanas que colaboraron con los crímenes de lesa humanidad perpetrados por Franco, particularmente en el bombardeo de Gernika.

Ante la dificultad de avanzar en España 35 años después de la muerte del dictador a Baltasar Garzón se le impidió investigar y ahora está a un paso del banquillo, mientras que el 60% de los juzgados que asumió los casos ya los ha archivado sin ni siquiera indagar , los abogados de las víctimas se han planteado explorar todas las posibilidades en el exterior, ya sea exprimiendo el principio de jurisdicción universal o buscando la relación directa con España.

El pasado 14 de abril, los familiares de dos víctimas del franquismo presentaron una querella en la Cámara Federal de Buenos Aires. El proceso está aún pendiente de la aceptación a trámite pero ha generado tantas esperanzas entre los familiares de las víctimas que ya se están preparando nuevos casos para aportar a los tribunales argentinos.

En Europa se están explorando también varias posibilidades, sobre todo en Alemania. En este caso, la vía elegida es un pleito civil por la responsabilidad de las empresas alemanas que, bajo el impulso del régimen nazi, colaboraron con Franco para masacrar a civiles.

Tras la Segunda Guerra Mundial, a raíz de la doctrina Nuremberg, Alemania y sus empresas han indemnizado a miles de víctimas de la barbarie nazi, que tuvo en la guerra civil española un auténtico prólogo y campo de entrenamiento.

El bombardeo de Gernika es el caso más emblemático: la masacre fue perpetrada por la fuerza áerea nazi, equipada con los equipos más punteros elaborados por las empresas alemanas en colaboración con el régimen.

En un mes

Los abogados españoles plantearán el pleito civil como la mejor vía de forzar también una investigación de los crímenes del franquismo y la ayuda que recibió de Hitler. La semana que viene tienen previsto viajar a Hamburgo y Berlín para trabajar el pleito con expertos del Center for Constitutional and Human Rights, una organización que ya participó en la demanda contra Mercedes-Benz por supuesta colaboración con la dictadura argentina en la desaparición de obreros. Su previsión es presentar la demanda en un mes.

Antes de verano, las víctimas también tienen previsto acudir al Parlamento europeo para defender la candidatura de Garzón al Premio Sájarov, y al puesto de Defensor del Pueblo europeo.

Fuente: Pere Rusiñol, Publico.es, 22/04/2010.

Sin memoria no hay justicia

Dario Rivas

Carta de Darío Rivas Cando

Me dirijo a Uds. en representación de mi Tío Darío, quien les pide disculpas por no hacerlo personalmente, dado que por consejo medico y por sus 90 años de edad debe evitar las emociones fuertes. Hablo en su voz:

Mi pedido de juicio a la Dictadura Franquista y sus aliados: el Nazismo y el Fascismo, trata de trasmitir el conocimiento de la verdad histórica como ya lo pidieran oportunamente Ortega Gasset y Azaña.

Sin memoria no hay justicia.

El pacto de silencio en que hubo de envolvernos el regalo de la “Transición” no respalda la demanda de las organizaciones humanitarias que sostienen que las violaciones de los Derechos Humanos constituyen crímenes de “Lesa Humanidad” por lo cual no prescriben y, deben ser juzgados.

Lo más importante no es buscar castigo para los culpables; sufriremos mucho menos si convertimos a nuestros muertos en “héroes”.

La Amnistía decretada por Franco fue en beneficio de la Dictadura y le permitió al Caudillo fusilar ciudadanos Españoles hasta el final de su mandato como Dictador.

La famosa “Transición” fue un tratado impuesto a los vencidos y unas cláusulas por las cuales se impuso al Pueblo Español un Gobierno segun los deseos de Franco y sus colaboradores; lo mismo las Leyes Impuestas. Por las cuales y mediante a ellas, en España se continúa viviendo como en los 40 años de la Dictadura Franquista.

El camino de la concordia y la reconciliación no excluye la Justicia, ni implica el olvido, pero exige la memoria completa y el reconocimiento de todas las culpas. Solo a partir de allí podrá lograrse algún día esa reconciliación. El camino de la pacificación requiere principios, generosidad y actitudes éticas.

Por otra parte, pareciera que alguna gente se vuelve cada vez más acomodaticia. Hay en cierto modo un silencio cómplice en personas que no quieren exponerse a nada.

El Franquismo no se acabo. El Franquismo esta en nuestra historia de hoy. Indicio de esto, son las actuales maniobras contra el Juez Garzón. Algo que desde cualquier lógica parece inconcebible.

La búsqueda de la Justicia  histórica, por dolorosa que sea para quienes colaboraron con el régimen de Franco, y por irritante que pueda ser para los que ponen en duda esta materia o están molestos,  no solo es importante para España sino que tiene ramificaciones  para toda Europa.

Solo afrontando valientemente nuestro pasado con sus luces y sus sombras, podremos vencer verdaderamente a los fantasmas.

Olvidar el pasado es cometer una injusticia con las victimas de la represión y con las generaciones futuras.

España tiene la obligación moral de restaurar la dignidad de las victimas de su siglo más sanguinario. Solo a partir de allí podrá lograrse algún día una verdadera reconciliación.

El camino de la pacificación requiere principios, generosidad, actitudes éticas y justicia.

Para que en nuestra amada España se restablezcan la Verdad  y una Paz verdadera.

Darío Rivas Collado

Fuente:periodismohumano.com, 15/04/2010

Contra la impunidad del Franquismo

El sábado 24, manifestación de Cibeles a Sol a las 18:30

Argentina tiene mucho que enseñar a España en materia de memoria histórica. Algunos responsables de los crímenes atroces de la dictadura de Videla han sido condenados; otros se han sentado en el banquillo o están pendientes de juicio.

Desde hace años hay una Secretaría de Derechos Humanos que depende del Estado argentino y cuya misión principal es encargarse de todos los casos de asesinatos y desapariciones de la dictadura. Tiene expedientes de buena parte de las víctimas de aquellos crímenes. Solo eso transmite a los familiares que sus desaparecidos no han sido olvidados siguiendo un plan estatal perverso. No se los ha tragado la tierra.

Recomiendo la visita a la página web de la Secretaría de Derechos Humanos: Solo su portada, diseñada con fotografías de desaparecidos, puede llegar a avergonzar a todos los que en España defienden la impunidad del franquismo y la invisibilidad de sus víctimas. A los que ignoran que este país es una vergonzosa excepción en Europa.

El gobierno argentino ha indemnizado económicamente a los familiares de los asesinados y desaparecidos, así como a quienes fueron obligados a un exilio forzoso. Lo más importante de estas indemnizaciones es que traen consigo la reparación moral; el reconocimiento de víctima.

El mayor símbolo de represión y tortura de la dictadura argentina, la Escuela Mecánica de la Armada, la ESMA, ha sido transformado en un Instituto para la Memoria, un espacio de homenaje y recuerdo a los desaparecidos, torturados y exiliados.

Todos los años, el 24 de marzo, se celebran multitudinarias manifestaciones para recordar a las víctimas.

Hay más: El Estado apoya financieramente la exhumación de fosas, la realización de autopsias y las recogidas de muestras de ADN de los familiares de las víctimas, para cotejarlas con los restos mortales hallados.

Hace aproximadamente un año vinieron a España varios antropólogos de Buenos Aires, se instalaron en la embajada argentina y convocaron a todos los familiares de las víctimas de la dictadura argentina que viven en nuestro país, para tomarles muestras de ADN.

La vida está llena de paradojas: La justicia española impulsó los procesos por genocidios y crímenes de lesa humanidad en Argentina y Chile, pero se niega a seguir ese camino en nuestro país. Ha exigido a otros países lo que es incapaz de asumir para el nuestro.

Yo soy española, bisnieta de un fusilado y desaparecido en octubre de 1936. Setenta y cuatro años después aún no hemos recuperado su cadáver. Al igual que Antígona, en España los familiares de los al menos 113.000 desaparecidos no podemos dar a nuestros seres queridos una digna sepultura, una tumba donde llorarles.

Nuestra democracia está basada en el olvido de las víctimas; nuestro Estado de Derecho se ha construido sobre el silencio de las familias de los fusilados, los desaparecidos, los represaliados, torturados, o exiliados.

El asesinato de mi bisabuelo formó parte de un patrón de comportamiento habitual: Los fascistas iban de pueblo en pueblo, de ciudad en ciudad, detenían a los alcaldes, concejales, a aquellos que simpatizaban con la República, se los llevaban y los fusilaban a las afueras de pueblos cercanos o los encerraban en campos de concentración y los mataban poco tiempo después, buena parte de las veces sin juicio previo.

Ese patrón de comportamiento es una de las pruebas de la existencia de un plan para erradicar a un sector determinado de la sociedad española, con el claro objetivo de crear otra nación diferente. Y esta es, según la jurisdicción internacional, la definición exacta de genocidio.

“Los mataban como conejos”, me dijo una vez un señor del pueblo de mi familia, uno de los pocos que habla en voz alta, porque todavía hoy, en 2010, la gente sigue callando. Pero nos creemos un país saludable.

Aquí no tenemos una Secretaría de Derechos Humanos a la que acudir en busca de datos sobre las víctimas. Nuestros abuelos vagan de archivo en archivo en un intento por acceder a documentos que la mayor parte de las veces no aparecen. No solo se les niega la Justicia; se les ponen trabas para acceder a la información.

Aquí el Estado no impulsa las exhumaciones ni la recolección de muestras de ADN. No ayuda a las víctimas a encontrar a sus desaparecidos. No solo eso: se ha permitido un discurso público que reprocha la queja de las víctimas, victimizándolas de nuevo.

Aquí el Estado no ha creado un Instituto para la Memoria ni cualquier otro espacio de homenaje y recuerdo a los desaparecidos, torturados, encarcelados o exiliados. El Valle de los Caídos sigue manteniendo la esencia de lo que fue; su visión desde la carretera de Madrid a El Escorial entristece a los que creemos necesaria la reparación moral de las víctimas para vivir en una democracia saludable.

Mi abuelo, a pesar de que no tuvo una vida fácil, llegó a ser un hombre optimista. Hasta el final de sus días mantuvo la esperanza de que el sufrimiento de su familia fuera reconocido, de que alguien le pidiera perdón, de que el Estado se encargara de buscar a su padre o, al menos, nos diera alguna pista sobre qué pasó en los últimos días de su vida. He de reconocer que el día en que le enterramos no solo me sentía herida por su muerte, sino porque sus restos no podían descansar junto a los de su padre, desaparecido aún.

El hecho de que un grupo de asociaciones de familiares de víctimas, abogados y organizaciones de derechos humanos hayan presentado en Argentina una querella que pide el fin de la impunidad de los crímenes del franquismo vuelve a situar a Argentina por delante de España en lo referente a este asunto. Quién le iba a decir a mi bisabuelo que quizá su memoria tenga que cruzar el océano para mantenerse viva.

España tiene más desaparecidos que Argentina y más fosas comunes que Bosnia. Pero nos creemos un país desarrollado con una democracia y un Estado de derecho intachables, cuando en realidad deberíamos estar en un diván, sacando los crímenes y cuerpos ocultos en las cunetas y en nuestro subconsciente.

Es hora de plantearse sobre qué valores deseamos que se sustente nuestra democracia. Si queremos que este país esté basado en el Estado de derecho estamos obligados a afrontar nuestro pasado para no perpetuar un sistema que descansa sobre los cadáveres olvidados y la desmemoria.

Si deseamos que los jóvenes crean que merece la pena esforzarse por un mundo mejor tenemos la obligación de recompensar y reconocer a todos aquellos que hace más de 70 años lucharon contra un golpe de estado fascista, para defender un sistema democrático, y perdieron la vida por ello.

La pregunta es muy simple: Si les contamos a nuestros hijos cómo ha actuado Argentina con la memoria de sus desaparecidos y cómo actúa España con la de nuestras víctimas, ¿qué país considerarán más avanzado?

Olga Rodríguez

Fuente:periodismohumano.com, 19/04/2010

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